¿Qué pasó un 19 de enero?: https://es.wikipedia.org/wiki/19_de_enero
19 DE ENERO: UNA BUENA PELÍCULA CON SUS PALOMITAS
¿A qué no se disfruta lo mismo viendo una película o una serie teniendo palomitas de maíz que sin tenerlas? Y es que este producto gusta tanto a niños como a adultos y hoy se celebra su día.
El Museo Nacional Smithsonian de Washington señaló en una investigación reciente que desde hace unos 6.700 años los peruanos ya comían palomitas de maíz. De acuerdo a las investigaciones se determinó que los habitantes de Sudamérica ya comían maíz de diversas formas, incluyendo las palomitas, aunque no formaban parte importante de su dieta. El maíz es un producto de origen mexicano que fue cultivado por primera vez hace unos diez mil años a.C., el cual se logró a través de la fusión de algunas plantas que crecían de forma silvestre como el teocintle o teosinte.
¿Por qué se celebra el Día de las Palomitas de Maíz?
Durante la época de la Gran Depresión en Estados Unidos, muchos ciudadanos estaban en paro debido a la grave crisis en la que se encontraba el país, por lo que una de sus formas de distracción era asistir al cine. En un comienzo, las salas solo estaban reservadas para las clases altas, y en su interior la decoración era muy similar a las de la ópera y los teatros, lugares donde estaba prohibida la comida. En Missouri, Julia Braden vio una oportunidad para comenzar un negocio, por lo que pidió a los dueños del Linwood Theater que le permitieran tener un puesto de palomitas de maíz em el interior del local. Su éxito fue tan grande que poco tiempo ya tenía cuatro puestos en distintos cines. Al ser un negocio muy rentable, las salas de cine comenzaron a vender sus propias palomitas de maíz y otros snacks, una tradición que sigue vigente hasta la fecha.
Esto me recuerda los cines y la importancia de los alimentos. Los cines como lugares para vivir experiencias y aventuras inimaginables desde la gran pantalla, y los alimentos como la base esencial para la vida. A veces nos sorprende cómo de un pequeño grano de maíz en este caso puede convertirse en algo tan apetecible como una palomita. No hay excusa, así que hagamos palomitas y disfrutemos de la mejor de las películas.
Productos pequeños que se hacen grandes.
Alimentan no sólo el estómago.
Logran disfrutar mejor de una película.
Organizan una fiesta en el paladar.
Mueven a querer repetir más veces.
Imaginemos un mundo sin ellas.
Todos las necesitamos frente a la pantalla.
Abren un mundo de geniales aventuras.
Sin palomitas el cine no sería igual.